Cáncer de pulmón

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Los tratamientos realizados en TERYON complementan los tratamientos convencionales del cáncer de de pulmón. Su principal característica es que son totalmente compatibles con el tratamiento convencional, no interfiriendo en ningún caso en la eficacia de dichos tratamientos, ya que el mecanismo de acción actúa en el nivel biológico de cada persona y según los ejes disfuncionales.

Los tratamientos nunca son agresivos, sino que equilibran dichos ejes disfuncionales mediante la utilización de sustancias naturales como las plantas medicinales (fitoterapia) combinadas de forma personalizada según la naturaleza del paciente y el tipo de cáncer, induciendo cambios positivos en la biología del paciente. 

La observación minuciosa de signos y señales oncológicos en China, practicada sobre docenas de miles de afectados, durante décadas, más el análisis clínico estudiado en asamblea médica, de los resultados de esta observación, han producido como evidencia final los siguientes factores siempre más o menos presentes en todo cáncer de pulmón:

  • Acumulación toxínica en sangre que conlleva hipersensibilidad inmunitaria
  • Debilidad de la función pulmonar.
  • Desarmonía funcional de la médula suprarrenal con producción alterada de catecolaminas.
  • Debilidad de la función digestiva
  • Estasis sanguíneo pulmonar

La sintomatología del paciente nos ayuda a precisar que ejes de los mencionados se encuentran alterados. Para ello es imprescindible conocer con exactitud la sintomatología actual, tanto como la previa a la manifestación de la enfermedad. El tratamiento consiste en una formulación fitoterápica personalizada.

Por otro lado, existen factores psicológicos y emocionales que necesitan ser abordados paralelamente en el tratamiento del cáncer de pulmón.

 

 

 

Cuando las células tumorales con capacidad de invadir los tejidos sanos de alrededor y de alcanzar órganos alejados e implantarse en ellos, están ubicadas en el pulmón, hablamos de cáncer de pulmón.

Existen dos tipos principales de cáncer pulmonar:

Si el cáncer pulmonar está compuesto de ambos tipos, se denomina cáncer mixto de células grandes/células pequeñas.

Si el cáncer comenzó en otro lugar del cuerpo y se diseminó a los pulmones, se denomina cáncer metastásico al pulmón.

El cáncer de pulmón es el más frecuente del mundo, con aproximadamente 1.400.000 nuevos casos al año. Representa el 16,6% de todos los tumores entre los hombres (965.000) y el 7,6% entre las mujeres (387.000 casos).

La relación entre sexos es de 2,5 hombres por cada mujer en el mundo, 3,6 en Europa, y 9 en España (es decir, por cada 9 pacientes con cáncer de pulmón del sexo masculino, hay una del sexo femenino).

Esto es un reflejo de la baja incidencia del cáncer de pulmón entre las mujeres de nuestro país (probablemente porque se incorporaron más tarde al hábito de fumar).

En España se diagnostican unos 20.000 casos anuales, lo que representa el 18,4% de los tumores entre los hombres (18.000 casos) y el 3,2% entre las mujeres (2.000 casos).

La incidencia en España, comparada con el resto del mundo, se puede considerar alta para el sexo masculino (tasa ajustada mundial en 2002: 55,8), sólo superada por los países de Europa del Este y Norteamérica.

Su tendencia tiende a estabilizarse desde mediados de los años 90, e incluso desciende desde el año 2000. Sin embargo, en el sexo femenino la incidencia es de las más bajas del mundo (tasa ajustada mundial en 2002: 5,4), aunque desde la mitad de los años 90, es de las que más rápidamente está aumentando, no sólo en Europa, sino en el mundo (a un ritmo estimado del 2,4% anual).

El factor etiológico fundamental para padecer un cáncer de pulmón es el tabaco, de manera que se ha observado claramente una tendencia descendente en la incidencia (y en la mortalidad) en aquellos países en los que ha disminuido el número de fumadores.

El tipo tumoral más frecuente entre los hombres es el carcinoma escamoso, mientras que en las mujeres es el adenocarcinoma, lo que puede ser un reflejo de los distintos mecanismos de carcinogénesis en ambos sexos.

La mayoría de los casos se diagnostican entre los 55 y los 75 años, con un máximo entre los 65 y los 70, aunque se registran casos desde los 35-40 años.

 

Fumar tabaco es la causa principal del cáncer del pulmón. Nueve de cada 10 casos se deben a fumar cigarrillos, cigarros, o pipa. El tabaco contiene químicos tóxicos que se liberan en el humo que los fumadores producen e inhalan. Los químicos se acumulan en los pulmones y eventualmente causan daño a las células transformándolas en cancerosas.

Como los químicos están en el humo del tabaco, cualquier persona, incluyendo niños, que inhale el humo de fumadores también se arriesga a sufrir este cáncer. Esto se llama, exposición de segunda mano. Tres de cada 10 no-fumadores pueden sufrir este cáncer.

Mientras más largo sea el tiempo de exposición al humo del tabaco, por fumar o simplemente inhalar el humo, mayor es el riesgo de sufrir de cáncer del pulmón.

Después del fumar tabaco, la segunda causa de cáncer del pulmón es la exposición al radón. El radón es un gas incoloro e inodoro liberado durante el decaimiento natural del uranio en la tierra. Exposición al radón es la primera causa de cáncer del pulmón entre los no fumadores.

 

  • Dejar de fumar o no estar en ambientes donde haya humo de tabaco.
  • Evitar estar en minas donde se trabaje con níquel o materiales afines.
  • Evitar estar el mayor tiempo posible en la contaminación del humo de cualquier clase.
  • Hacer ejercicio (mejor si es al aire libre y puro) 
  • Evitar el uso de los materiales causantes de esa enfermedad.
  • Tener una alimentación equilibrada aumentando el consumo de  frutas y verduras. 
  • Beber 2 litros de agua al día.

 

La cirugía es una operación para extirpar el cáncer. El tipo de cirugía que realiza el médico depende de la localización del tumor en el pulmón.

Una operación para quitar sólo una pequeña parte del pulmón se llama resección segmentaria o en cuña. Cuando el cirujano extirpa  un lóbulo del pulmón, el procedimiento se llama una lobectomía. La neumonectomía es la extirpación de todo un pulmón. Algunos tumores son inoperables (no se pueden extirpar con cirugía) a causa del tamaño o de la localización.

La quimioterapia es el uso de fármacos anticancerosos para destruir las células cancerosas por todo el cuerpo. Incluso después de que se haya extirpado el cáncer del pulmón, células cancerosas pueden todavía estar presentes en el tejido cercano o en otra parte del cuerpo. La quimioterapia se puede usar para controlar el crecimiento del cáncer o para aliviar los síntomas.

La mayoría de los fármacos anticancerosos se administran por inyección directamente en la vena (vía intravenosa) o por medio de un catéter, un tubo delgado que se coloca en una vena grande y permanece allí por el tiempo que es necesario. Algunos fármacos anticancerosos se administran en forma de píldoras o tabletas.

La radioterapia es el uso de rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. La radioterapia se dirige a un área limitada y afecta las células cancerosas sólo en esa área.

La radioterapia se puede usar antes de la cirugía para reducir el tamaño de un tumor o después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado en el área tratada. Los médicos usan también la radioterapia, con frecuencia combinada con quimioterapia, como tratamiento primario en vez de cirugía.

La radioterapia puede también usarse para aliviar síntomas como la falta de respiración. La radiación para el tratamiento de cáncer de pulmón con más frecuencia procede de una máquina (radiación externa). La radiación puede también proceder de un implante (un recipiente pequeño de material radiactivo) que se coloca directamente dentro del tumor o cerca de él (radiación interna).

 

 

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